Perspectivas más nubladas para el café, 2012/13

El lunes de esta semana, la Fundación Salvadoreña para Investigaciones del Café (PROCAFE) anunció su primer pronóstico para la cosecha 2012/13 en El Salvador, 1.89 millones de qq oro-uva, un incremento de 14.6% comparado con la cosecha anterior.  Pero el mismo día, el precio internacional del café llegó a su punto más bajo de los últimos dos años, con el contrato “C” cerrando en $149.50 en la bolsa de Nueva York.  Entonces, ¿cuáles son las perspectivas para la caficultura salvadoreña este año y más allá?

Primero, el tema de precio.  El café ha perdido valor debido a preocupación en los mercados sobre la situación económica en Europa y la posibilidad de entra en otra crisis global, así como por las buenas perspectivas de la cosecha mundial, especialmente en Brasil.  Desde mediados de 2011, el precio al productor nacional de café se ha reducido en 40%, desde más de US$200/qq oro-uva a US$120 en mayo (gráfica).

PROCAFE estimó un costo de producción en 2010/11 (último año disponible) de alrededor de US$60/qq oro-uva.  Cabe señalar que son costos promedio, y no necesariamente reflejan las prácticas idóneas de cultivo.  Tampoco incluyen costos de renovación del parque cafetalero, una actividad que debe ser permanente en las fincas.

En los últimos años, el precio al productor nacional de café ha sido aproximadamente el 63.5% del precio internacional de cafés arábigas.  Entonces, si el precio internacional se mantiene en $150, el productor nacional recibiría alrededor de $95/qq oro-uva.  Es un nivel que todavía permite rentabilidad, pero las posibilidades de inversión para una renovación extensiva del parque se reducen.  Ya habíamos hablado de la importancia de mantener las certificaciones de cafés especiales para el café, precisamente debido a esta posibilidad.

Escribí sobre el tema de precio del café primero porque explica mucho sobre el comportamiento de la producción nacional del café.  La carga de la deuda generada por los bajísimos precios al inicio de este siglo imposibilitó la inversión en la renovación de cafetales para muchos productores, generando una reducción constante en la cosecha.  En la década de los 90s, la producción nacional oscilaba en un rango de 3.0 a 3.5 millones de qq oro-uva, pero durante la presente generalmente cae dentro del rango de 1.5 a 2.0 millones (gráfica).

La producción proyectada este año, 1.89 millones de qq oro-uva, es un mejoramiento significativo frente a la producción raquítica del año anterior, lo cual fue afectado por el exceso de lluvias en octubre 2011 además de ser el año ondo del ciclo bianual de la producción.  Para 2012/13, las lluvias tempranas fueron adecuadas para una buena floración, y los niveles de rentabilidad permitirían buenas inversiones en el manejo agronómico del cultivo, apoyando a la productividad.  Aún así, a pesar de los buenos precios de los últimos años, la producción todavía no logra salir del rango de 1.5 a 2.0 millones de qq oro-uva en forma consistente.

Frente a esta situación, después de un año de atraso, el Gobierno de El Salvador ha iniciado un subsidio de siembra para la renovación del parque cafetalero, entregando hasta 3,147 arbolitos por productor (aunque originalmente se había contemplado la entrega de US$0.20/planta hasta ese límite en lugar de entregar los plantines).  Se espera renovar entre 3,000 a 4,500 mz este año (de un total de unos 215 mil mz en el país).  Es una ayuda, especialmente para los pequeños productores, que representan la mitad de los caficultores.  Pero la recuperación del sector requiere un enfoque integral con certidumbre, que incluye:

  • Acceso a financiamiento (aunque los beneficios pueden jugar un papel importante en este punto con un enfoque de cadenas).
  • Capacitación, asistencia técnica e investigación, actividades financiadas por los mismos productores por medio de un checkoff.  Tradicionalmente, parte de esa contribución se dirigía a PROCAFE, con la cual financiaba el 70% de su presupuesto.  Sin embargo, esa transferencia se ha entrampado en un pleito que tiene más apariencia política que técnica.  Y al no recibir la contribución especial, PROCAFE anunció en mayo que dejaba de brindar servicios de asistencia técnica, concentrándose en la venta de servicios especiales.  Al mismo tiempo, el Consejo Salvadoreño del Café andaba cuenteando al Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) para que asumiera actividades de investigación en el café (a pesar de que toda la experticia está o estaba en PROCAFE), y el programa de cadenas de Plan de Agricultura Familiar está contratando técnicos para realizar escuelas de campo (capacitación).  ¿Qué es lo se dice cuando suceden este tipo de coincidencias?
  • Finalmente, es necesario aprender de experiencias en otros países, como Colombia, con fondos de estabilización de precio, donde los productores contribuyen en años de buenos precios y pueden recibir una bonificación en los años de las vacas flacas.  Siempre cuando se cae el precio en El Salvador, surge la discusión de este mecanismo, pero luego se pierde interés cuando el precio de mejora.  Ahora es el momento, cuando el precio todavía es en un nivel respetable, de retomar la discusión.  Brindaría una mayor certidumbre económico a los productores, y al enfrentar menor riesgo, se incentiva la inversión en la productividad de largo plazo.

About amyangel5

Economista agrícola, analista del sector agropecuario salvadoreño y centroamericano.
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