Sequía aquí, sequía allá – ¿qué pasará con los alimentos en El Salvador? (parte II)

Después de enfocarnos en los posibles impactos de las sequías en Estados Unidos (parte I la semana pasada), en esta oportunidad, analizamos la situación de lluvias en El Salvador y el resto de la región centroamericana y sus impactos en el maíz y el frijol (parte II esta semana), concluyendo con los posibles impactos en el costo de la canasta de alimentos y sugerencias de políticas para enfrentar la situación (parte III la próxima semana). 

Clima y cultivos en El Salvador

Para el clima de 2012, con el retiro del fenómeno de La Niña en el segundo trimestre, se dio un inicio normal a las lluvias en mayo.  Sin embargo, las lluvias en junio y julio fueron muy deficitarias; en junio, fueron 38% por debajo del promedio, y fue el tercer mes más seco en 42 años de registro.  Luego en julio, la canícula fue especialmente pronunciada en el oriente del país, con varias zonas registrando una sequía fuerte.  El Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH), en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), ha publicado su “Perspectiva de Clima” para agosto-octubre 2012 y ha proyectado lluvias bajo lo normal para el oriente y para la franja sur paracentral y central del país (ver mapa).  Partes sustanciales de Honduras y Nicaragua también están con la expectativa de lluvias bajo lo normal.

El caso del maíz

Las proyecciones iniciales del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de la cosecha 2012/13 fueron muy optimistas, con un aumento de 6.4% en el área sembrada y 27.6% en la producción de granos básicos.  Para el maíz blanco, se esperaba una producción de 20.96 millones de qq.  Sin embargo, la productividad de maíz ha sufrido un impacto notable debido a las reducidas lluvias en junio y julio.  Al finalizar julio, el MAG estimaba una pérdida de 5.3% (1.1 millones de qq) del maíz con la posibilidad de llegar a 10.5% (2.1 millones de qq).  Aunque parece que la sequía haya finalizada, el daño en los cultivos ya es un hecho.

El MAG está distribuyendo 24 mil paquetes de semilla para la resiembra en las zonas afectadas; sin embargo, hay zonas donde la deficiencia de lluvia es tal que no es factible re-sembrar; por otro lado, es probable que parte de los paquetes se destinarán para la siembra de maíz de segunda (agosto-septiembre), la cual es común en el oriente del país, entonces, no sería un volumen adicional sino parte de la producción ya contabilizada en las estimaciones iniciales de cosecha nacional.  Por ende, me parece que el volumen que se va a poder reponer será menos de 1 millón de qq.

También se menciona la incorporación de nuevos áreas bajo riego, aunque no hay claridad sobre cuál sería el incentivo para sembrar granos bajo riego, cuando es mucho más rentable producir otros cultivos, especialmente frutas de ciclo corto y hortalizas, con irrigación.  Si estas acciones no logran recuperar la producción nacional, será posible importar para suplir la cantidad faltante nacional, aunque el precio siempre será mayor y posiblemente se tendrá que buscar mercados no tradicionales, ya que la disponibilidad en el mercado de Estados Unidos podría ser muy estrecha y aparentemente Guatemala ha perdido alrededor del 10% de su producción, según su Ministro de Agricultura.  En las zonas de sequía en Honduras y Nicaragua, también se han señalado pérdidas, aunque el efecto en sus cosechas globales es incierto.

¿Cuánto podría subir el precio de maíz blanco?  El precio actual del maíz blanco en el mercado mayorista de San Salvador (Gerardo Barrios) es de US$17-18/qq.  El precio actual de maíz blanco de Estados Unidos, agregando costos de flete para llegar a El Salvador, es superior a US$20/qq, sin incluir costos de internación, transporte interno e intermediación local.  Se debe considerar US$20 el piso, ya que este precio toma en cuenta un premio de 20% para el maíz blanco versus el maíz amarillo, pero muchas veces el premio supera 30%.  Entonces, aún si la reducción en la producción de Centroamérica no sea fuerte, este precio internacional eventualmente se transmitirá al mercado regional, y debemos esperar que el precio nacional suba.

Debemos estar especialmente preocupados por las familias productoras de subsistencia que hayan sufrido pérdidas no recuperables y no logran cubrir sus necesidades alimentarias para el año; los actores públicos y privados de asistencia alimentaria deben estar atentos a esta situación.

Los productores con créditos del Banco de Fomento Agropecuario están cubiertos por el mecanismo de garantía, que funciona como un seguro al cubrir el monto del préstamo desembolsado.  Sin embargo, la cobertura todavía es relativamente baja; los productores que recibieron créditos son un poco más de 24 mil, menos de 10% del número total de agricultores en el país.

El caso del frijol

Para el frijol y el maicillo, su siembra principal se realiza en agosto y septiembre; por ende, no han sufrido un impacto hasta la fecha.  En las proyecciones iniciales de cosecha, se esperaba una producción de 2.85 millones de qq, el aumento en el área a sembrarse de frijol fue de 20% comparado con 2011/12, lo cual es extremadamente grande, y el rendimiento esperado en frijol fue de 16.8 qq/mz, lo cual es muy superior al mayor rendimiento registrado en la historia del país de 16.3 qq/mz en 2004/05.  Es factible expandir el área de frijol, especialmente en las zonas costeras con la variedad CENTA-Pipil adaptado a esa altura, pero el proceso se llevará algún tiempo, y hoy en día, los productores de la costa todavía no están acostumbrados a su cultivo.

Como es el caso del maíz, el clima también podría interferir con la producción de frijol.  El CRRH ha proyectado que la estación lluviosa finalizará en la primera quincena de octubre en occidente y central y para la segunda quincena del mismo mes en oriente y la franja costera.  Entonces, si estos cultivos se siembran tarde, su productividad puede sufrir por falta de lluvia en la finalización de su proceso de crecimiento y lleno del grano.  La distribución de paquetes agrícolas de frijol, que cubre el 30% del área, inició hasta el 16 de agosto; además, muchas zonas tienen un déficit de humedad en las tierras que no ha permitido su siembra.  Esta siembra tardía pone en seria duda la posibilidad de alcanzar las proyecciones iniciales de cosecha.

En el caso de frijol, las zonas productoras en Honduras y Nicaragua están propensas a sufrir sequía este año también, según el CRRH, lo cual llevaría a complicar la situación del mercado regional.  Sin embargo, el 59% de la siembra de frijol en Nicaragua se realiza hasta enero, entonces es muy prematuro señalar si habrán pérdidas, más bien, hay que indicar la necesidad de un dedicado seguimiento a la situación de cosecha en los países vecinos, ya que usualmente dependemos de ellos para las importaciones, aunque en años recientes, cuando hubo escasez regional, se han buscado importaciones de fuentes no tradicionales como Etiopia y China.

¿Qué pasará con el precio del frijol?  Cualquier predicción sería una conjetura, pero no debemos esperar una cosecha abundante y precios bajos.

La próxima semana, analizaremos los posibles impactos en el costo alimenticio, y veremos varias opciones de política alimentaria y agropecuaria frente a la situación.

About amyangel5

Economista agrícola, analista del sector agropecuario salvadoreño y centroamericano.
This entry was posted in clima and tagged , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s