Sequía aquí, sequía allá – ¿qué pasará con los alimentos en El Salvador?, parte III

Después de enfocarnos en los posibles impactos de las sequías en Estados Unidos, El Salvador y el resto de la región centroamericana (partes I y II), concluimos con los posibles impactos en el costo de la canasta de alimentos y sugerencias de políticas para enfrentar la situación. 

Impactos en el costo alimenticio

Los productos alimentarios propensos a enfrentar un aumento de precio incluyen el maíz blanco y sus derivados, el frijol, los huevos, el pollo, el pan y carne de cerdo (la dieta de la mayor parte del ganado bovino en la región depende más de pastos y menos de granos, aunque hay excepciones; por lo tanto, no está claro cuál va a ser el impacto del incremento del maíz amarillo y la soya en la carne de res y los lácteos).  Estos productos representan el 14% de la canasta de bienes y servicios del Indice de Precios al Consumidor (cuadro), entonces, si experimentan un aumento sustancial, contribuirían a mayor inflación.  Pero más significativo es su peso en la canasta básica alimentaria (la cual es super desactualizada, pero eso es un tema para otro post del blog).  Representan el 55% de la canasta urbana y 80% de la canasta rural; las canastas son importantes porque la línea de pobreza oficial es dos veces el costo de la canasta básica alimentaria (aunque la metodología para determinar la pobreza en El Salvador es super desactualizada también).  Si el costo de la canasta aumenta y los ingresos no muevan hacia arriba en la misma proporción, la pobreza en el país aumenta.

Pero la línea de pobreza es una medición oficial, y técnica, más importante es el impacto en la calidad de vida de las familias más pobres cuando el costo de la comida aumenta, ya que las familias de menores recursos son muy sensibles a alzas de precios de los alimentos.  Con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos, se ha podido determinar que el 20% de familias más pobres dedican el 65.7% de sus gastos a alimentos, y por ende, no tienen mucho espacio de maniobra cuando suben los precios (gráfica).

¿Qué podemos hacer?

En términos de acciones de política pública frente al nuevo alza de precios y daños en la producción nacional, podemos dividirlas entre las para atender el problema del corto plazo, y acciones más estratégicas de mediano y largo plazo para cambiar la forma en que enfrentamos estas situaciones.

Corto plazo

  • Promover la resiembra, pero en áreas donde sea factible, y la ampliación del cultivo en las tierras fluctuantes de embalses y otras áreas de suficiente humedad residual.
  • Proporcionar asistencia alimentaria focalizada a familias de productores de subsistencia que sufrieron pérdidas significativas y que no cuentan con otras fuentes de ingreso (se repite una situación que habíamos señalado antes.  Esta asistencia puede tomar la forma de “alimento por trabajo”, donde el trabajo se realiza en sus propias parcelas con medidas de conservación de suelos (más sobre esto en las medidas de mediano plazo).
  • No distorsionar el mercado interno ni el comercio con controles de precio ni con importaciones directas por parte del gobierno y ventas subsidiadas.  Esto solo genera un desincentivo para los productores para cultivar en el futuro.  Si queremos que los productores puedan sobrellevar las épocas de malos precios, también tenemos que permitirles aprovechar las épocas de buenos precios.
  • Masificar la promoción del uso de harina de sorgo para sustituir parte de la harina de trigo en la panadería (ya hemos hablado de los beneficios de esta opción).
  • Para mitigar ligeramente el incremento de precios en los granos, reducir temporalmente el arancel de importación para la harina de trigo (aunque la experiencia demuestra que probablemente no habrán importaciones significativas), e implementar contingentes de desabastecimiento para permitir ciertas importaciones sin arancel de maíz amarillo y maíz blanco.  Actualmente existen cuotas arancelarias de estos granos en el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica con Estados Unidos (CAFTA), donde El Salvador tiene el compromiso de permitir la importación sin arancel de cierto volumen desde Estados Unidos.  Sin embargo, es probable que se necesitarían importar desde otros países con los cuales El Salvador no tiene un acuerdo comercial, entonces, un contingente especial en 2012-13 para cubrir lo que no se logra importar desde Estados Unidos sería una medida apropiada.  Pero el volumen total no debe superar el volumen de desabastecimiento nacional estimado.

Mediano y largo plazo

La variabilidad climática que El Salvador ha experimentado es el nuevo “normal”.  Lo que se requiere es un agro resistente a la variabilidad climática.

  • Generar un giro de timón en la asistencia técnica del Plan de Agricultura Familiar, al incorporar la adopción de sistemas de conservación de suelos y agua como medida fundamental en todas las parcelas que no son planas.  Esto requiere enfoques innovadores, ya que muchas veces, el productor percibe que el costo o el esfuerzo de estas medidas no es compensado por su bajo retorno en los granos básicos, especialmente en parcelas arrendadas.  Además requiere pensar en medidas de compensación de servicios ambientales en zonas estratégicas de filtración de aguas y protección de embalses.  Anteriormente hablamos sobre el Proyecto PREP a empezarse en algunas zonas del país, pero el esfuerzo tiene que ampliarse mucho más.
  • Investigar y transferir tecnología para cultivos más resistentes a los extremas de clima, especialmente en semillas, incluyendo todas las opciones, desde semillas criollas intercambiadas, y variedades e híbridos como CENTA Santa Rosa en maíz, hasta semillas con biotecnología moderna (léase transgénicos).  La situación futura es tal que toda opción debe estar sobre la mesa.

Reducir la vulnerabilidad alimentaria y la respuesta a situaciones que la empeora.

  • Promover la diversificación agrícola, lo cual requiere especialmente una ampliación de áreas bajo riego, para mejorar los ingresos de los productores, que sufren de altos índices de pobreza en buena medida porque dependen casi exclusivamente a granos básicos.
  • Implementar un sistema de asistencia alimentaria focalizada para las familias más pobres como parte de una red de protección social, asegurando que todos los actores públicos y privados, incluyendo ONGs e iglesias, coordinan la atención a sus beneficiarios para que todas las familias precarias reciben el apoyo necesario para no empeorar su situación nutricional.

About amyangel5

Economista agrícola, analista del sector agropecuario salvadoreño y centroamericano.
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2 Responses to Sequía aquí, sequía allá – ¿qué pasará con los alimentos en El Salvador?, parte III

  1. Julio says:

    Algunos creen en la Seguridad Alimentaria y que esta solamente es posible sembrando nuestros propios alimentos. Otros creemos en la Seguridad Nutricional y que esta es posible sembrando para obtener suficientes ingresos para tener acceso a más variedad de alimentos.

    Los alimentos que sembramos en El Salvador son suceptibles a los cambios de clima, ambos sequía y temporal, en su mayoría, maíz, frijol y hortalizas.
    La agricultura siempre ha sido un riesgo y el agricultor mide sus riesgos escogiendo lo que va a sembrar, en dónde va a sembrar y cuándo va a sembrar, y desde luego cuándo y cómo ejecutará los trabajos de mantenimiento, limpia, dessombra, deshiervado, combate de pestes, etc. y la major parte de ese riesgo es una apuesta en el clima.

    El cambio climático nos obliga a cambiar nuestros paradigmas y tomarlo en cuenta para hacer nuestras decisiones de medición de riesgos. La diversificación de agro es clave para mejorar los ingresos de la gente y a sí la Seguridad Nutricional, sin embargo, al igual que debemos buscar las semillas mejoradas para sembrar los granos tradicionales, debemos de pensar más allá de solamente sembrar comida.

    La controversia viene cuando hablamos de sembrar para obtener combustibles, pero en cierto modo es lo mismo que promover sembrar café, madera y algodón, pues estos últimos tampoco se comen, sin embargo son precisamente los que alimentaron a El Salvador por muchos años.

    Por ejemplo, el tempate es resistente a sequillas y humedad. Si la gente que hoy sufre la pérdida de su maíz y frijol hubiera sembrado tempate para biodiesel, este día podría comprar no solo maíz y frijol sino también carne.

    Pero como dicen, el hubiera no existe… yo digo, sembrar granos para comida es tan bueno como sembrar todo lo que la naturaleza nos deje sembrar para conseguir ingresos, pues con ello viene el progreso y la Seguridad Nutricional.

    Saludos,

    • amyangel5 says:

      Gracias, Julio, por sus comentarios muy acertados. Concuerdo que no debemos sacificar el progreso económico de los productores por el idea de que tenemos que producir todo lo que comemos.

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