¿Qué es el acaparamiento?

Durante las próximas semanas, vamos a revisar la situación del mercado de frijol en Centroamérica, y analizar propuestas de política para su mejora.  Sin embargo, dada la extensa cobertura al tema, es importante iniciar con algunas explicaciones sobre dos situaciones que pueden afectar los precios, el acaparamiento y la especulación.  Hoy, discutimos el acaparamiento.

¿Qué es el acaparamiento?

El acaparamiento se conoce en inglés como “cornering the market”, es decir, controlar una proporción suficiente del volumen del mercado para que se pueda influir directamente en los precios.

El acaparamiento es la práctica de retener o comprar bienes en grandes cantidades antes de que lleguen al mercado de consumo, con el objetivo de venderlos cuando los precios de estos bienes resulten superiores a los actuales.  Incluye la expectativa de un aumento en la demanda y/o una reducción de la oferta, como cualquier otro especulador.  Sin embargo, se diferencia cuando el practicante tiene la capacidad de comprar una cantidad suficiente del producto para ejercer una influencia directa y desproporcionada en el precio del mercado.

Algunos aspectos hacen que un producto sea más susceptible al acaparamiento, por ejemplo, una oferta inflexible, es decir, que no puede responder en forma rápida a un aumento de precios.  Por el lado del consumo, la cantidad demandada debe reducirse menos en términos proporcionales comparado con el aumento de precio, es decir, que el producto tenga una demanda inelástica, como suelen ser los artículos de primera necesidad, como los alimentos, y cuando no tengan sustitutos cercanos.

Otro aspecto común para que pueda ocurrir el acaparamiento es un mercado pequeño, especialmente con un reducido número de oferentes, y donde la información es escasa o imperfecta.  Ambas condiciones facilitan el trabajo del acaparador de acumular volúmenes importantes sin que el resto del mercado lo sepa.

Es frecuente escuchar denuncias de estos tipos de prácticas en momentos de desastres naturales o de insurrección civil o guerra, ya que los flujos de bienes externos pueden estar interrumpidos en forma temporal, lo cual también contribuye a la capacidad de los acaparadores para actuar.

En la determinación de la práctica, es importante establecer tres componentes:

  • La definición de mercado relevante, para delimitar el área de investigación y dimensionar el daño causado.
  • La posición de dominio del mercado del agente económico, por medio de análisis del abastecimiento y utilización, inventarios y comportamiento de precios.
  • El abuso de ese poder de dominio por medio del acaparamiento u otra práctica abusiva relevante.

Al revisar la jurisprudencia nacional e internacional, se encuentran muy pocos casos de multas o penas por el acaparamiento, pero es una acusación común cuando ocurre un aumento notable de precios.  Pero, ¿por qué es tan difícil identificar y probar la existencia del acaparamiento? Es importante tener una mejor definición de estas prácticas.

Así, varias inquietudes resaltan en la determinación del acaparamiento.  ¿Dónde está la línea entre inventarios normales o prudentes y el acaparamiento?  ¿Qué nivel de concentración del mercado es suficiente para posibilitar el acaparamiento o una manipulación de precios?  ¿En cuánto se tienen que variar los precios de un producto para abrir una investigación?  Estas preguntas se complican aún más porque las leyes no indican umbrales específicos y las respuestas a cada inquietud pueden variar según el producto.

Marco legal relevante

En El Salvador, la Ley de Protección al Consumidor (LPC) de agosto de 2005, en su Art. 18 acápite h), señala que queda prohibido a todo proveedor “La utilización de cualquier maniobra o artificio para la consecución de alza de precios o acaparamiento de alimentos o artículos de primera necesidad”.  Entonces, se puede interpretar que, para los fines de esta ley, las prácticas abusivas que resultan en un alza de precios incluyen pero no están limitados al acaparamiento.  La LPC define multas desde 50 hasta 500 salarios mínimos mensuales urbanos para la industria, dependiendo de la gravedad de la infracción.  Sin embargo, en el Art. 49, donde se mencionan varios criterios para la determinación de la multa en estos casos, se señala específicamente que “Se consideran agravadas las infracciones que tiendan al alza de precios o acaparamiento de bienes y servicios en épocas de escasez o calamidad pública…”.

Luego, el Código Penal de abril de 1997, en su Art. 233, define el acaparamiento como: “El que almacenare, sustrajere o retuviere fuera del comercio normal, artículos o productos de primera necesidad, provocando o pudiendo provocar el alza inmoderada de los precios, a juicio de la autoridad administrativa competente, será sancionado con prisión de tres a cinco años. Cuando cometiere el delito en estado de emergencia nacional o de calamidad pública, será sancionado con prisión de cuatro a seis años”.

Después de su investigación en la Defensoría del Consumidor (DC), los casos de prácticas abusivas pueden ser enviados al Tribunal Sancionador de la DC y/o a la Fiscalía General de la República (FGR).  Las atribuciones del Tribunal Sancionador de la DC incluyen “Instruir los procedimientos sancionatorios…” e “Imponer las sanciones o resolver lo que corresponda” (acápites a y b del Art. 83 de la LPC).  Por ser un tribunal con funciones limitadas a la protección del consumidor, el Tribunal Sancionador tiene la posibilidad de actuar con mayor agilidad comparado con una institución con múltiples áreas de trabajo, como la FGR, y además por ser especializado, puede fomentar una interpretación y aplicación más precisa de las leyes.  Es importante considerar estas cualidades cuando se está decidiendo el destino de un caso, ya que aunque la LPC no contempla el encarcelamiento como un castigo, las multas en casos de gravedad son cuantiosas.

Investigaciones anteriores

En marzo de 2008, se formó una comisión integrada por el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la Policía Nacional Civil y la DC, para investigar si existía acaparamiento en el mercado nacional del frijol rojo.  Luego, el precio del frijol rojo experimentó un alza anormal entre mayo y julio, debido en parte a una cosecha reducida en Nicaragua y Honduras, tradicionales exportadores hacía El Salvador.  Estos países también habían implementado barreras a la exportación.  La DC solicitó información de compras, ventas e inventarios a 23 proveedores nacionales, y se determinó que tres comerciantes habían incurrido en prácticas de acaparamiento al mostrar un aumento de entre 58% y 187.3% en sus inventarios sin un incremento proporcional en sus ventas en julio de 2008, comparado con años anteriores.  También se determinó que los tres proveedores poseían más del 40% del inventario nacional en ese período.  La DC envió la denuncia del caso a la FGR en diciembre de 2008.

En junio de 2009, la Fiscalía desestimó la denuncia de la DC, señalando que las tres empresas no habían negado la venta del producto, aunque fuese a un precio superior que lo normal, y que el producto siempre estaba disponible en el mercado, a pesar de que el artículo pertinente del Código Penal no menciona la negación de la venta como una acción sancionada, solamente el almacenamiento o retención de producto para provocar un alza de precios, es decir, no habla de la ausencia del producto en el mercado, sino de una manipulación de la oferta para inducir un incremento de precios.

Luego, el pronunciamiento de la Fiscalía menciona que “no es posible realizar un análisis interno ajeno a las variantes del mercado centroamericano del frijol rojo”, es decir, separar los efectos de la reducida oferta regional por problemas de producción de los efectos en el precio nacional de los mayores inventarios de las tres empresas.  En la investigación de la DC, no se incluyó información del comportamiento de precios de frijol rojo en los países vecinos, particularmente Honduras y Nicaragua, para determinar si el comportamiento del mercado salvadoreño era semejante o más pronunciado que lo de dichos países.  Asimismo, la hoja de balance presentada por el MAG presentaba serias deficiencias en términos de la calidad de la información utilizada, lo cual generaba una subestimación en el grado de dominio del mercado de las tres empresas.  Esta determinación de la FGR es muy importante al considerar el contexto del mercado regional de frijol rojo en 2014, lo cual discutiremos pronto.

En el próximo post, discutimos la especulación.

About amyangel5

Economista agrícola, analista del sector agropecuario salvadoreño y centroamericano.
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One Response to ¿Qué es el acaparamiento?

  1. Pingback: ¿Se debe regular la especulación? ¿Cómo? | Rumiando sobre el agro

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