Cómo calcular los faltantes de maíz y frijol

Con las preocupaciones por el alza de precios de frijol rojo y maíz blanco, se buscan soluciones por medio de políticas.  Una de ellas son los contingentes de importación, que detallamos la semana pasada.  ¿Cómo debe calcular el gobierno, el volumen del contingente que se requiere?

La herramienta más útil para el ejercicio de estimar los volúmenes de desabastecimiento son las hojas de balance, que contemplan los volúmenes que entran o que están disponibles para los mercados (existencias iniciales, producción e importaciones) y las salidas del mercado (consumo, exportaciones, pérdidas postcosecha, y existencias finales).

Las hojas de balance son una relación aritmética para comparar la cantidad utilizada de un alimento con la cantidad disponible.  Se habla de un balance porque tiene entradas, salidas, y cuenta de cierre.  Una variación de su construcción es la siguiente:

eqbal

donde:

EI            =   Existencia inicial en manos de almacenadoras, industriales, comerciantes y productores

PN           =   Producción neta, que es la producción bruta menos merma por secado

I               =   Introducciones:  importaciones comerciales, donaciones y otras introducciones incluyendo el contrabando, ya que esto también afecta el abastecimiento

C             =   Consumo, que incluye el humano, industrial, animal, uso en semilla y pérdidas postcosecha

X             =  Exportaciones

EF            =  Existencias finales

El lado izquierdo de la ecuación representa el abastecimiento, disponibilidad o suministro del producto, mientras que el lado derecho representa la utilización o destino del producto.

Se pueden derivar varios indicadores con la información de la hoja de balance, incluyendo las existencias con relación al consumo (EF/C), las existencias en equivalente a días de consumo (EF/(C/365)), importación neta (I – X), dependencia de importaciones ((I – X)/C), e indicadores nutricionales.

La calidad de la evaluación de abastecimiento en las hojas está relacionada directamente con la calidad de la información utilizada para su cálculo; entonces, la precisión de las estimaciones de producción y consumo es importante.  Luego, estas proyecciones pueden cambiarse en el transcurso del año cosecha, por ende la necesidad de revisiones periódicas.

Los balances se construyen en forma anual, pero son aún más útiles cuando están formulados para hacer balances mensuales debido a las fluctuaciones de oferta en ciertos productos, es decir, la estacionalidad de la producción.  Es posible ser autosuficientes en la hoja anual, pero si la producción sale al mercado más al final del año cosecha, es posible pasar los meses anteriores en desabastecimiento.

Para calcular el desabastecimiento en su forma pura, se deben excluir a las exportaciones y las exportaciones de subproductos ya que estos elementos de la hoja de balance no reflejan la demanda nacional.  Si apoyar a las exportaciones es un objetivo de política, se puede contemplar un contingente de re-exportación.  Luego, el volumen de desabastecimiento debe incluir un remanente para no dejar las existencias finales en cero al terminar el año del balance.  Se recomienda proveer una existencia final en cada mes suficiente para cubrir un tiempo prudencial de consumo, por ejemplo, de 1.5 meses, dependiendo de los tiempos necesarios para introducir importaciones al mercado nacional.

Sería muy conveniente que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) hiciera público la hoja de balance cada año, como parte de la transparencia en la información pública.  Espero que se está dando un seguimiento técnico riguroso a esta herramienta, especialmente en el contexto actual.  Les comparto un ejemplo de la hoja, de un documento que distribuyó el MAG hace un par de años (cuadro).  También pueden ver balances de la FAO para más productos.

balances

Finalmente, dado que los mercados para granos son regionales, hace varios años, se intentó construir hojas de balance para los cinco países, para que se podría prever problemas como ha sucedido este año con el frijol rojo en Nicaragua.  Lamentablemente, y a pesar de los esfuerzos técnicos del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC), aparentemente no se ha seguido con esta práctica, y ahora estamos viviendo las consecuencias.

About amyangel5

Economista agrícola, analista del sector agropecuario salvadoreño y centroamericano.
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