Celebrando Fomilenio II, hay oportunidad para el río Grande de San Miguel

En celebración de la firma del compacto del Fomilenio II en El Salvador este día, me permito algunas reflexiones sobre el desarrollo de una parte de la franja costero-marina, específicamente el valle del río Grande de San Miguel.

Fomilenio II permitirá esfuerzos para aumentar el capital humano, la mejora regulatoria para mejorar el clima de negocios en el país, e inversiones en infraestructura para el sur del país.  Las mejoras en carreteras y muelles en la franja pueden beneficiar a los productores y pescadores, al reducir los costos de producción y de transporte.  Y con mejor acceso, pueden llegar más inversiones para la diversificación de las actividades agroproductivas y abrir nuevas oportunidades para el agroprocesamiento.

Hay una oportunidad grande para retomar un proyecto que puede complementar las inversiones de Fomilenio II, el proyecto de riego y control de crecidas del río Grande de San Miguel, que tiene una historia interesante.

Cuenta Don Tony Cabrales, ex Ministro de Agricultura, que la gestión de este proyecto inicia en la década de los 50.  Luego, se retomó y se actualizó su estudio y propuesta durante su administración (1989-1996).  Me acuerdo del análisis técnico y diseño completo del proyecto por parte de la cooperación japonesa, que produjo volúmenes de informes con un ancho de 1 metro en total.

En la administración Flores, existió la oportunidad de financiar el proyecto con un préstamo del gobierno de Japón, pero se decidió por el puerto (y sabemos que tan bien salió ese proyecto).  Aun así, supuestamente, el Gobierno de Japón estaba interesado en hacer el proyecto de río Grande después, como complemento al puerto.  Tenía un costo aproximado parecido al puerto, de unos US$125 millones en 2001, y los municipios a beneficiarse directamente serían la parte sur de San Miguel, Chirilagua, El Tránsito y Concepción Batres (mapa 1).

1. Area del proyecto (seleccionar para agrandar)

La cuenca baja del río Grande de San Miguel tiene un problema recurrente de inundaciones, con riesgos significativos para la vida humana y con destrucción de propiedad privada e infraestructura pública como caminos y puentes, como ocurrieron con la depresión tropical 12E en 2011.

El proyecto del río Grande de San Miguel contemplaba el mejoramiento de 74.3 km del río, por excavación/dragado, bordas y otros controles de crecidas, así como el uso de la laguna de Olomega como reservorio o para almacenamiento de agua cuando hay eventos de lluvia extremo, como la 12E (mapa 2).

2. Controles de crecidas (seleccionar para agrandar)

Todas estas obras proporcionarían una reducción en el área susceptible a inundación en 10,400 ha (14,880 mz).  También incluía medidas y prácticas para el control de la erosión en 20 mil ha (28,600 mz), y para incentivar la reforestación de 30 mil ha (42,900 mz) (mapa 3).

Por otro lado, el proyecto proyectaba habilitar una zona de riego de 31,000 ha, el 86% de la tierra agrícola de la zona, excluyendo pastos.  El caudal promedio anual del río anda por los 500 millones de metros cúbicos, y aún en años de menores precipitaciones, se considera que hay suficiente potencial para regar las tierras bajas.  El costo del riego

sería relativamente bajo, por ser riego por gravedad y sin la necesidad de bombas eléctricas costosas.

3. Uso de suelo (seleccionar para agrandar)

3. Uso de suelo (seleccionar para agrandar)

Con estas obras y otras acciones, se potenciaría la transformación del uso de tierra en la zona, al duplicar el área de bosque, reducir las áreas de pastos y granos en 33% y aumentar el área de agricultura diversificada en 50% (gráfica).  Estas actividades no tradicionales, como la producción de frutas y hortalizas, con llevan el beneficio adicional de generar más empleos.  Luego, con las obras físicas, se proyectaba la estabilización de la pesca en la laguna de Olomega y en El Jocotal.  La mayor producción agrícola y pesquera también podría aprovechar su cercanía al puerto de La Unión y su futuro complejo logístico (si algún día ocurre), para su comercialización interna, transformación o exportación.

Transformación del uso del suelo en proyecto ríoAdicionalmente, se incluía la posibilidad de generación hidroeléctrica, con pequeñas presas en distintos puntos del río, sobre todo para suministrar a las ciudades cercanas.

La propuesta original del proyecto del río Grande de San Miguel contemplaba un plan integral de protección y desarrollo agropecuario de la zona, y se estimaba una TIR de 14.6% a 10 años.

No sé si habrá cupo en Fomilenio II para este proyecto específico, pero si no, ahora sería más atractivo para retomar con la cooperación japonesa u otra agencia, dado el desarrollo que Fomilenio II puede propiciar en la zona.  Por lo menos, merece que se retome el estudio de esta inversión transformadora.

About amyangel5

Economista agrícola, analista del sector agropecuario salvadoreño y centroamericano.
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