Hacia una agricultura resistente en Centroamérica

Estimados lectores, les comparto mi reciente artículo de opinión para la revista Productor Agropecuario.

Cultivos de maíz dañados por la sequía.
Foto D1: CortesíaDespués de dos años consecutivos de sequía en buena parte de Centroamérica, principalmente en el corredor seco, nos debe llevar a reflexionar sobre cuál es el futuro de la agricultura tradicional en estas zonas. El Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en su estudio Tortillas en el comal, estima que para el año 2030, los rendimientos del maíz en suelos degradados se reducirán en un 10% en Guatemala y Nicaragua y 30% en Honduras y El Salvador, y que las pérdidas económicas en frijol y maíz ascenderán a US$125 millones por año, comparado con los valores de producción anteriores. El cambio climático afectará a todas las actividades agropecuarias en esta zona en algún grado, no solamente a los granos básicos; por ejemplo, las proyecciones sobre la reducción de áreas aptas para el café son especialmente asombrosas.

Esta realidad inminente es un llamado oportuno para convertir las actividades productivas en una agricultura resistente al cambio climático, pero muy poco conceptualizamos las implicaciones de esta receta. Se requerirán cambios dramáticos en la forma de cultivar y, probablemente más necesario, un cambio de cultivos. Esta transformación puede suceder de manera ordenada, con la guía de organizaciones públicas y privadas, con asistencia técnica y políticas apropiadas, o puede ocurrir de manera forzosa a merced del cambio climático, si los sectores productivos y los gobiernos no empiezan a tener una perspectiva de más largo plazo en las políticas, proyectos y programas de apoyo al sector. Sea cual sea la vía, cambio habrá.

¿Cuáles son los temas más prioritarios?

Ampliar la infraestructura de riego, lo cual todavía tiene mucho campo en la región. Muy importante es el tema de la capacitación para el buen uso del riego, y las formas de manejar cultivos bajo este régimen. Pero debemos estar muy conscientes de que para buena parte de los productores de subsistencia, particularmente en laderas, no es factible implementar estos sistemas. Entonces, se confirma que el riego ayuda, pero no basta.

Es importante realizar lo que el CIAT llama “intensificación sostenible”, es decir, mantener cultivos intensivos pero convertir estos sistemas de producción en actividades más sostenibles. Esto vendrá por medio de cambios hacia variedades más resistentes, donde no debemos descartar el papel potencial de la biotecnología moderna (organismos genéticamente modificados). El uso de abonos orgánicos también ayuda. Y aún más importante es la conservación de suelos y de agua lluvia, desde labranza mínima, la no quema, la no sustracción de los rastrojos, barreras vivas, barreras muertas, terracería, cultivos en contorno, etc.

Por otro lado, será necesario diversificar las actividades productivas, en particular con cultivos permanentes, cobertores de suelo y sistemas agroforestales, que han sido enfoque de amplia investigación sobre su sostenibilidad económica.

Lo más crítico de estas medidas es cómo superar los obstáculos existentes para su implementación, particularmente, sistemas de extensión e investigación con enfoques tradicionales de producción. La transformación del sector agropecuario inicia con los que promueven el cambio.

Luego, otro impedimento grave es la falta de incentivos económicos para los productores para su implementación. La compensación por los servicios ambientales puede ser una herramienta poderosa para ayudar a los productores a financiar su transición hacia una agricultura sostenible.

Finalmente, la volatilidad en los precios agropecuarios no se eliminará con esta transformación (aunque debe reducirse). Es importante no tomar medidas para intervenir en los mercados, como controles de precios, reservas estratégicas y sistemas públicos de abastecimiento, opciones que distorsionan los incentivos para la producción o que tienen un costo fiscal significativo; estos recursos deberían dirigirse hacia los productores en transición o focalizados en apoyo alimentario para familias que carecen de seguridad alimentaria.

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About amyangel5

Economista agrícola, analista del sector agropecuario salvadoreño y centroamericano.
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